Debutó
en La Máquina y fue parte de La Maquinita. Protagonista de
una época de gloria sin igual, la década del 50, con seis
títulos en cinco años (1952/53/55/56/57), con el primer tricampeonato
incluido, emulando al Racing campeón de 1949/50/51. Se destacó
por brillo, elegancia, sabiduría y eficacia entre grandes
jugadores, como Angel Labruna, Félix Loustau, Pipo Rossi,
el Pacha Yácono y valores más nuevos, como Enrique Omar Sívori,
El Beto Menéndez, Prado, el Monito Zárate, Ermindo Onega.
Formó parte del equipo que hizo una exitosa gira por Europa
y le ganó por primera vez a un club inglés como visitante
(Manchester City).
También
vivió momentos difíciles; la década del 60, sin campeonatos;
la decepción en la Libertadores del '66, en la recordada final
en Chile, ante Peñarol, que ganaba 2 a 0 y perdió 4 a 2. Pero
nunca dejó de ser un grande. De 1945 -cuando debutó- a 1969
-cuando le dieron el pase libre-, Amadeo y...
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los 100 años de River . "Para mí es un gran honor haber
jugado tantos años en River, uno de los más grandes del mundo.
Yo jugué 23 años en primera y, sumando las inferiores, andaré
por los 28. Es el club más prestigioso de la Argentina, deportivamente
y socialmente. Si fuera pibe no dudaría un segundo en venir
a jugar acá. River es lo máximo."
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y los hinchas . "Hace más de 30 años que dejé de jugar
en River y cada vez que voy a la cancha siempre firmo autógrafos.
Hace poco, después del partido con Racing, fuimos con mi hija
a buscar el auto y me empezaron a rodear un montón de muchachos
que me abrazaban y me daban besos. Fue muy emocionante.
"Nunca
me voy a olvidar de la hinchada, que me ovacionó siempre.
Nunca escuché insultos de ellos hacia mí, aun cometiendo errores
y comiéndome goles de biógrafo, como se decía."
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y los cinco títulos . "Tuve la suerte de jugar en ese
equipo que logró seis campeonatos en cinco años en la década
del 50. Haber conseguido esos títulos fue una gran felicidad
para mí. fue algo increíble. Y perdimos el sexto ahí nomás,
salimos segundos de Boca, en el 54. Hubiera sido fabuloso
si se nos daba ese año también."
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y los años negros . "Después vino un parate largo de 18
años sin conquistas, de los cuales yo estuve 11. Siempre salíamos
segundos, segundos, segundos. Incluso perdíamos campeonatos
casi ganados."
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y el puesto de arquero . "Yo quise hacer que al arquero
lo observaran más, que vieran que era importante, porque en
él empieza la seguridad del equipo. El que sabe que tiene
un buen arquero juega respaldado. Siempre se hablaba de que
al más tonto o al más gordito lo mandaban al arco. Yo fui
jugador de campo también, porque de chico jugaba adelante
y eso lo llevé al arco para hacerlo notar a todos, a veces
con un poco de bronca."
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y una atajada . "Me acuerdo una en la que le saqué un
cabezazo impresionante a Juan José Pizzuti, de Racing. Todos
los hinchas me hablan de esa atajada. Me cabeceó allá abajo,
en el extremo y llegué con la punta de los dedos. Me debe
haber empujado alguien, je, je, je, porque parecía imposible."
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y los duelos con Boca . "Me hice agarrar bastante bronca
con los jugadores, hinchas y dirigentes de Boca, por mi estilo
de juego. ¡Ojo!, yo no me burlaba ni sobraba, era mi juego.
Es como el que tira un caño. ¡Qué me vienen con que se ofenden
por eso!
"Con
Pepino Borello hubo una jugada famosa, en el Monumental, cuando
lo gambeteé tres veces seguidas. El era el ídolo de Boca.
Entonces yo iba a la Bombonera y me volvían loco. Me sacaban
de las casillas, cosa que no les costaba mucho. También tuvimos
un entredicho con el Beto Menéndez, con quien habíamos sido
compañeros. Lo que pasa es que el ambiente te cambia. Si yo
hubiera tenido un hermano que jugaba en Boca, seguro que me
iba a hacer algo también."
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y el fútbol espectáculo . "Yo jugué con una delantera
totalmente extranjera: Pérez, Moacir, Pepillo, Delem y Roberto.
Sin menospreciar a esos jugadores, en especial a Delem, que
fue un grande, yo me preguntaba: ¿dónde están los cracks argentinos?"
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y la anécdota . "Jugábamos con Barcelona, en Guayaquil.
Estábamos 0 a 0 y cobraron un penal para ellos, faltando diez
minutos, más o menos. El jugador se colocó dentro del área,
para patear, y yo me acomodé. De repente, de afuera del área,
apareció otro jugador y me pateó el penal. Me quedé parado,
sorprendido, porque incluso no fue un tiro fuerte, pateó pensando
en la trampa que estaban haciendo. Y el árbitro lo dio. Te
imaginás cómo lo corrimos. Lo agarramos del pantaloncito,
de atrás, y lo llevábamos en el aire. Por supuesto, me echaron,
junto con otro compañero. Al final, lo empatamos."